Tierra roja para formas inverosímiles, formadas por siglos y siglos de erosión. A unos 10 kilómetros está San Carlos, que recibe al visitante con su estilo colonial, casas de adobe y esquinas de madera con postigones. Eso fue territorio de los calchaquíes y después de los jesuitas, que en el siglo XVII levantaron la primera misión con una capilla dedicada a San Carlos Borromeo.
Casi dos siglos más tarde, se convirtió en la espléndida iglesia que corona la plaza. También de adobe, con gruesas puertas de madera maciza tallada, crucero y cúpula, vale la pena visitar el interior, donde se conservan bellas imágenes. La hostería es un buen lugar para tomar un café y disfrutar de la bonhomía del pueblo, dentro de un panorama que parece detenido en el tiempo.
“Me llena el corazón”, dice de San Carlos un joven alemán llamado Werner, mientras pasea por el lugar. Como tantos europeos eligió este pueblo por el clima seco, para vivir en una lindísima casa de adobe rosado que acaba de comprar.
Otra precursora del lugar es Martina, una arquitecta suiza que, entre otras obras que construyó en la provincia, hizo suyo el sueño del proyecto propio, La Casa de los Vientos, el cálido y confortable hotelito donde relucen materiales de la zona en su estructura y decoración, inmejorable lugar para instalarse y disfrutar de la paz reinante, que se adivina en las callecitas de tierra.
Para hacer vida de campo en serio, hay que llegar hasta La Vaca Tranquila, el establecimiento que la pareja belga formada por Ana y Alain lleva adelante. Está en las afueras de San Carlos, y en este lugar se advierte un estilo rústico, visible en la casa principal, equipada con todo confort en las seis habitaciones con calefacción de leña e hidromasaje.
Complementa el sitio la finca Buena Vista, de donde salen los ricos quesos artesanales de cabra y vaca que se prueban en un buen desayuno casero. El complejo, con varias construcciones, tiene piscina y un quincho con el infaltable horno de barro, donde los pasajeros pueden hacer sus asados. Ana aclara que su propuesta es disfrutar al máximo de programas al aire libre, como caminatas y cabalgatas. Cuenta con corrales donde la caballada descansa antes de emprender los paseos.
Junto a las nuevas bodegas, se suman en Cafayate últimamente nuevos centros de degustación, a no más de un dos cuadras de la plaza principal. En algunos invitan las bodegas y en otros puede costar entre $ 15 y $ 25 por persona. Están los de Etchart y Domingo Hermanos, todo un clásico, y el precursor El Porvenir de los Andes.
Entre las novedades, la bodega El Tránsito, con decoración despojada y cuidada, donde se pueden degustar sus vinos; también, el sitio de la Bodega Nanni, con una ambientación de neto estilo cafayateño. Pequeño y sencillo, el espacio de Salvador Chavo Figueroa invita a probar sus vinos mientras el dueño cuenta las bondades de cada uno.
Fuera del centro, camino a El Divisadero, se encuentra Viñas de Cafayate, encantador wine-resort con una elegante cava para catar junto a pequeños amusebouche con productos de la región, salidos de las manos de Carlos Amante, chef que también se luce en El Terruño, cálido restaurante frente a la plaza.
Salta, La Linda, la provincia argentina con más color español en su ciudad capital. Salta, la de los valles capaces de producir legumbres y sustentar vides que dan muy buen vino
Salta y sus valles ubérrimos. Junto a las degustaciones de sus productos, acompañados con vinos de la tierra, del valle de Cafayate, siempre está el marco de paisajes inolvidables
Salta es turismo, es la Cordillera de los Andes con todos sus esplendores y también esos valles de gran producción agrícola y hortelana. También es Vino. Uno de los grandes productores vitivinícolas con trascendencia internacional.
Envueltos en la atmósfera provinciana y lejana, recreada por María Inés Garrido de Solá y traída por la evocación del “pulpero” Roberto Santamaría desde Mar del Plata, pudimos recordar a nuestros lecheros inmigrantes, generalmente vascos y en Salta, italianos.
Desde España seguimos la actualidad de nuestro lugar de nacimiento en Argentina. Te damos la palabra para que recuerdes a la ciudad o el barrio donde has nacido
En quechua "Animaná" significa "lugar cerca del cielo". Vaya a conocer esta población de Salta, en la región de Cafayate. Lo esperarán con buenos vinos, otros productos de la tierra y mucho paisaje
Haznos llegar tu relato o historia de tu pueblo y las fotos, a argentinos@raizargentina.com También, si lo deseas, puedes enviarnos una foto tuya para ponerla junto a los datos personales que quieras darnos, para presentar al autor de la nota.
Copernal Publishing S-L. . Isaac Peral 2 , 2ª ;28015, Madrid (España). Tlf: +34 91 543 22 41 E-Mail: juancarlos@clubraiz.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19 387, Folio 113, Sección 8ª, Hoja M-340011, con CIF B-83804146.